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LA DECLARACIÓN DE
AMSTERDAM
El derecho de usar la
bicicleta
Nosotros, los
participantes de la Conferencia Mundial sobre la Bicicleta Vélo
Mondial 2000, reunidos en Amsterdam en junio del año 2000,
proclamamos que las personas (incluidos los niños) deberían tener el
derecho de usar la bicicleta cuando quieran. Declaramos que el uso
de la bicicleta requiere una mayor aceptación y promoción por parte
de todas las organizaciones pertinentes y de todos los gobiernos en
todo el mundo. Hacemos un llamamiento para que se adopten medidas en
este sentido.
Ventajas
El uso de la bicicleta aporta muchas ventajas, tanto
para el individuo como para la sociedad y el medio
ambiente.
La bicicleta, como modo de transporte particular,
ofrece un transporte de puerta a puerta que es al mismo tiempo
rápido y eficaz:
la bicicleta ofrece una disponibilidad inmediata y su
mantenimiento resulta relativamente barato;
el tiempo de desplazamiento en bicicleta es previsible;
al ciclista no le afecta la congestión del tráfico;
la bicicleta ofrece intimidad, independencia y libertad;
el ciclismo es una actividad emancipadora;
al ser el ciclismo una forma de ejercicio, mejora la
salud física y mental;
en la cambiante sociedad de hoy día, la bicicleta ofrece
una forma de transporte flexible;
la circulación en bicicleta mantiene fluido el tráfico de
las ciudades y previene o reduce la congestión;
el uso de la bicicleta amplía el radio de actividad de
las personas, independientemente de que sean jóvenes o de avanzada
edad, ricas o pobres, hombres o mujeres;
el uso de la bicicleta ahorra espacio y dedicarle
infraestructura es rentable;
desplazarse en bicicleta ahorra tiempo y promueve el
desarrollo de la economía local;
un mayor uso de la bicicleta significa un mejor acceso a
las oportunidades de empleo, una mayor creación de puestos de
trabajo y un mayor nivel de salud pública;
El uso de la bicicleta mejora el entorno
donde vive la gente y dinamiza nuestras ciudades:
la bicicleta es silenciosa, limpia y
sostenible;
el uso de la bicicleta no amenaza ni la naturaleza ni el
paisaje;
los ciclistas son una amenaza insignificante para los
demás;
el uso de la bicicleta no supone ninguna carga para las
reservas de combustibles fósiles.
Oportunidades y
potencial
Las nuevas
tecnologías están llevando el mundo entero a las salas de estar de
las familias. La aldea global existe, pero es principalmente
virtual. La mayoría de las actividades de la gente todavía
significan salir de casa.
La distancia no parece limitar los lugares a los
que uno puede viajar. Sin embargo, en todo el mundo, los viajes que
efectúa la mayoría de la gente son cortos. La gran mayoría de viajes
se dan dentro de la propia ciudad o municipio: entre un 60% y un 90%
de los viajes son inferiores a 6 ó 7 kilómetros. En muchas ciudades
y pueblos, ir a pie y en bicicleta son los modos de transporte más
usados. Esto es así ahora y prevemos que seguirá siendo así durante
mucho tiempo.
Hay muchos casos en los que el peso que tiene la
bicicleta como parte del transporte local puede ser
incrementado.
Comparado con el transporte a pie, usar la bicicleta
aumenta de forma considerable el área que puede cubrir una
persona, así como su capacidad de transportar cargas. También
permite ganar tiempo para otras actividades.
Aproximadamente la mitad de todos los viajes en automóvil
son de menos de 7,5 kilómetros, media hora en bicicleta. El
ciclismo es una alternativa realista para un 50% de estos cortos
viajes en coche.
Dentro de las grandes ciudades y en las rutas
interurbanas, la bicicleta puede aumentar el potencial del
transporte público. Lo hace
de cara al individuo, al ofrecer un acceso eficaz al
transporte público;
de cara a los operadores del transporte público, que al
reconocer a los ciclistas como alimentadores, aumentan la zona de
captación de las estaciones y de las
paradas.
En las situaciones en las que las plazas de
aparcamiento cercanas al origen o destino de los viajes sean
limitadas, las bicicletas ofrecen una alternativa de transporte
fácil para llegar a los aparcamientos y para salir de ellos.
Condiciones
Las circunstancias pueden variar sustancialmente de un
país a otro. Sin embargo, si se va a realizar el potencial de la
bicicleta y si se quiere asegurar que el uso de la bicicleta sea
atractivo y seguro, deben satisfacerse algunas condiciones
universales:
una condición básica en muchos países es una mayor
disponibilidad de bicicletas fiables, seguras y de precio
asequible;
hacer que el uso de la bicicleta sea más atractivo
requiere que se destine espacio y se adopten medidas para acomodar
tanto las bicicletas aparcadas como las bicicletas en
movimiento;
es conveniente quitar las barreras al flujo
ininterrumpido de bicicletas; es necesario eliminar las amenazas
planteadas por el tráfico de vehículos a motor;
en las situaciones que presentan un aumento del tráfico
motorizado, es indispensable proteger a los ciclistas.
También es importante asegurar que la
bicicleta tiene un lugar dentro del sistema global de tráfico y
transportes.
Esto precisa de una mayor atención por parte de los
urbanistas para asegurar que la mayoría de los viajes puedan tener
lugar dentro de un área que se pueda recorrer en bicicleta. Por lo
tanto, es necesario evitar la baja densidad y estimular un uso
mixto del suelo en las zonas urbanas.
Esto exige unos planes de transporte que consideren que
la bicicleta tiene un valor y una funcionalidad iguales a los de
otros modos de transporte.
Esto requiere que se diseñe la infraestructura de tal
manera que, siempre que sea posible, se eviten los conflictos
entre los ciclistas y otros usuarios más rápidos de la vía
pública. Dependiendo de la situación, esto implica la separación
de los distintos tipos de tráfico y/o la regulación de la
velocidad del tráfico motorizado.
La educación de todos los usuarios de la vía pública y la
aplicación de las leyes de tráfico son los elementos finales de
una política de transporte compatible con el uso de la
bicicleta.
Hay que conceder una atención especial a hacer posible
que los niños puedan desplazarse en bicicleta de manera
independiente.
Llamamiento a la
acción
Nosotros, los
participantes de Vélo Mondial 2000, hacemos un llamamiento a los
representantes y funcionarios de los gobiernos a todos los niveles,
a las industrias relacionadas con el mundo de la bicicleta y a las
organizaciones nacionales e internacionales, para que:
reconozcan el derecho de todos los sectores de la
población, incluidos los niños, a desplazarse en
bicicleta;
reconozcan el potencial del tráfico en bicicleta a la
hora de elaborar políticas y proyectos;
pongan las condiciones para que el uso de la bicicleta se
vuelva más atractivo;
habiliten partidas presupuestarias para la financiación
de proyectos que sean compatibles con el uso de la
bicicleta;
aborden temas de ciclismo;
establezcan alianzas estratégicas con las partes
implicadas pertinentes.
Pedimos que los gobiernos y las instituciones
redacten su correspondiente Plan Director de la Bicicleta (PDB)
antes de finales de agosto del año 2003. Estos PDB contendrán
objetivos a alcanzar para el año 2010. Estas metas deben ser
ambiciosas y realistas; tendrán que ser mensurables y habrá que
vigilar su cumplimiento. Además, los PDB deberán:
definir las políticas para aumentar el uso de la
bicicleta y tomar en cuenta las condiciones señaladas
arriba;
estimular a las autoridades locales y regionales y a los
demás organismos pertinentes;
definir los papeles y las responsabilidades de las partes
implicadas;
proporcionar un apoyo y una financiación para las
políticas y los programas.
Los participantes hacemos un llamamiento a las
organizaciones internacionales y a los gobiernos para que se cree
una plataforma para establecer, a nivel internacional, un sistema de
puntos de referencia (benchmarking) y un intercambio de
conocimientos sobre el tráfico en bicicleta. Asimismo, pedimos que
se declaren claramente los beneficios potenciales del ciclismo
cuando se redacten tratados internacionales sobre la calidad de
vida, el medio ambiente, la salud pública y la erradicación de la
pobreza, tales como los de Kioto o Hábitat II.
Los delegados al Vélo Mondial y las organizaciones
que representamos haremos público este llamamiento a la acción y
promoveremos su puesta en práctica. Nos comprometemos a contribuir
con nuestros conocimientos, nuestra experiencia y nuestras redes
para ayudar a garantizar la realización de las reivindicaciones del
llamamiento a la acción.
Aseguraremos que nuestras experiencias estén
disponibles para formar parte del contenido de los catálogos sobre
políticas actuales relativas a la bicicleta y sobre la situación en
las vías públicas. En la medida de lo posible, nosotros y las
organizaciones que representamos vigilaremos hasta qué punto los
planes y las buenas intenciones se plasman en acción y, en última
instancia, en un mayor uso de la bicicleta. Se evaluarán los
resultados provisionales en la próxima Conferencia Mundial sobre la
Bicicleta.
Su respuesta a
este llamamiento
Emplazamos a las organizaciones a las que se dirige
este llamamiento a informarnos de su respuesta. Para ello, se
establecerá una página web especial. Se difundirá un anuncio dentro
de cuatro semanas en la página web de Vélo Mondial
2000. Acogeremos con sumo agrado su informe.
Vélo Mondial 2000, Amsterdam, 22 de
junio de 2000
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